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lunes, 4 de junio de 2018

Punto y seguido. Siempre seguimos.



Introducción 

Cuando te pones a hacer un trabajo de este tipo piensas en todo lo que has avanzado, aprendido y recorrido durante el desarrollo de la asignatura. Y no puedo evitar sorprenderme a la par que asustarme de lo rápido que pasa el tiempo. Recuerdo como si fuera ayer las primeras expectativas con literatura, el recorrido aprendido durante las prácticas, la vuelta a la Universidad con didáctica de la lengua castellana… Todo ha sido rapidísimo. Es cierto que ha sido intenso, en especial este segundo cuatrimestre. Sin embargo, me encanta. Estamos en ese momento de vivir al máximo y una carrera como la que estamos haciendo, no merece menos. Hay que ser intensos como futuros maestros, involucrarnos al máximo y dejar huella. 

Durante esta asignatura, hemos abordado cinco bloques fundamentales. Desde mi perspectiva, la asignatura está muy bien organizada para el corto periodo de tiempo que disponemos y lo mínimo que debemos asimilar como futuros maestros. Tengo que decir también que, durante todo este proceso de aprendizaje, he descubierto nuevas formas de enseñar y es lo que más agradezco haber aprendido. Literatura fue una asignatura que me encantó, no era difícil ya que me encanta todo lo relacionado con la misma. Si mezclabas educación con literatura formando literatura infantil… Estaba expectante. 
Para lengua, sin embargo, no fueron las mismas sensaciones previas. Nunca ha sido asignatura de mi devoción. Es más, era totalmente lo contrario. No me gustó aprenderla ni cómo me la enseñaron. En definitiva, se puede decir que la tenía “etiquetada” negativamente. Con todo en contra tengo que decir que me siento muy orgullosa de haber sido capaz de cambiar mi perspectiva ante la misma, de ver las diferentes formas de enseñar, de ser consciente de que actualmente esta asignatura está colapsada de temario innecesario en lugar de centrarse en lo que realmente nos interesa: hablar, escuchar, leer y escribir. Hoy en día sigo encontrándome a personas incapaces de realizar una escucha activa en una conversación, incapaces de leer un documento porque “tiene muchas páginas”, incapaces de hablar con propiedad y confianza, incapaces de redactar un documento sin faltas de ortografía… Es para pararnos seriamente a pensar qué estamos haciendo y cómo. El desarrollo de esta asignatura me ha hecho preguntarme gran cantidad de cuestiones sobre mi aprendizaje anterior y pensar sobre la importancia que tiene la lengua castellana y lo poco que la valoramos. Intento quedarme con lo bueno, pero es que había tanto insignificante... Tras el recorrido realizado en esta asignatura, voy a proceder a hacer una síntesis de lo aprendido en cada bloque y, desde mi punto de vista, lo que considero importante para mi futuro como maestra. Sin nada más que decir, procedo a recopilar los conceptos desde el primer bloque: lenguaje, lengua y comunicación oral.

En esta introducción a la nueva asignatura, comenzamos recordando conceptos claves como lenguaje, lengua y comunicación oral. Además, repasamos otras definiciones que me hicieron recordar mi etapa escolar: señales y signos, diferencia entre significante y significado, mensaje, canal, referente, diferentes funciones del lenguaje… No he querido pararme en volver a definir cada uno porque considero que lo relevante de este tema no concierne a una serie de definiciones. Desde mi perspectiva, lo esencial y aprendido en este tema es referente a la competencia comunicativa. 
La teoría de la asignatura nos habla de Michael Canale (1983), quien describe la competencia comunicativa como un conjunto de cuatro competencias interrelacionadas:
  •  La competencia lingüística: usar un vocabulario adecuado, fonética, dialéctica…
  • La competencia sociolingüística: saber contextualizar.
  • La competencia discursiva: relación entre lo que digo y lo que pienso.
  •  La competencia estratégica: saber hacer momentos de atención y relajación.


En la educación, como futuros maestros debemos entrenar estas competencias con nuestros alumnos para que su comunicación sea realmente elocuente a la par que eficiente. Debemos ser como se comentó en clase, la gran oreja que escucha y la gran cabeza que piense. 
En cuanto a la adquisición y desarrollo del lenguaje para el futuro desarrollo comunicativo infantil, Piaget nos aconseja seguir los siguientes pasos:

  • Repetición
  • Monólogo
  • Monólogo colectivo
  • Diálogo, comunicación real

Es importante recordar en este punto que el desarrollo lingüístico se inicia en la educación infantil, cierto. Sin embargo, no podemos olvidar que perdura durante toda la primaria e incluso en la secundaria. La escuela, por tanto, como bien refleja la teoría, debe liberar la expresión infantil favoreciendo la integración verbal del niño en el aula.

El desarrollo de la competencia oral la podemos llevar a cabo en cualquier área, debemos ser conscientes de ello y propiciar una mejora desde todas ellas, no solo en la asignatura de lengua. 
Otro aspecto que, desde mi punto de vista es indispensable en el desarrollo comunicativo, es la interacción. Es un punto clave que se relaciona con saber escuchar y hablar adecuadamente. Si ambos se adquieren, la interacción será una consecuencia. 

Durante la elaboración de la actividad de este bloque tuve gran cantidad de dudas e inseguridades sobre cómo plantearla. Me di cuenta en ese momento que pocas veces había experimentado situaciones de este tipo como para recordarlas y plantearlas de forma similar. 
Por eso mismo me apoyé en lo aprendido y comentado en clase. Para recordar herramientas claves, me gustaría dejar escritas una serie de pautas obligatorias para que, en un futuro, no se me olvide ninguna.

En primer lugar, hay que dejar bastante claro, aunque suene obvio, que a hablar se aprende hablando. Por eso mismo el aula debe propiciar hablar y eliminar cualquier tipo de miedo que pueda resultar dialogar. Y si existen demasiados, trabajarlos con diferentes actividades de expresión oral.
Podemos proponer lluvias de ideas, exposiciones de dos minutos (tiempo suficiente para ir trabajando poco a poco cada día), procurar inhibir que estén desatentos, organizar actividades en pequeño grupo de forma cooperativa y colaborativa, hablar de la realidad, establecer un vínculo y empatizar con nuestra clase… Para que estas pautas nos sirvan, es fundamental buscar momentos idóneos para llevarlas a cabo y que todos hablen en igualdad de condiciones. Además, activar su motivación nos proporcionará resultados efectivos. Pero para obtener estos resultados, no podemos olvidar el respeto. Nuestro alumnado tiene que entender que sin esta base, nunca llegarán a hablar con propiedad. El respeto es fundamental y, si lo trabajan desde pequeños junto a unas normas básicas, podremos evitar situaciones futuras catastróficas. 

Otro aspecto que me gustaría destacar sobre este bloque va relacionado con la evaluación. Nunca antes me habían evaluado en cuanto a comunicación oral por lo que al plantear la actividad, me surgieron diversas dudas. No podemos centrarnos en la parte lingüística y dejar apartada la parte comunicativa. Deben combinarse las dos y cuando eso surge hay una evaluación con gran cantidad de aspectos que suelen pasar desapercibidos pero son propios de la comunicación oral efectiva.
Aprendí mucho de los blogs de mis compañeros sobre esta parte y las diferentes rúbricas, me di cuenta de lo que había dejado pasar y sé que cuando sea maestra, recordaré que no puede escaparse ninguno de ellos. En cuanto a calificar de forma cuantitativa, lo veo un atraso. Un apto o no apto con las observaciones necesarias hará que el niño incida en mejorar lo que no maneja con soltura.

Trabajar la actividad y relacionar la teoría me ha hizo adquirir conceptos nuevos. Recordarla mediante este pequeño repaso, ha dejado bien remarcado lo que es importante para mi futura enseñanza. No puedo cerrar este bloque sin mencionar la importancia de la comprensión oral, es decir, escuchar. No es lo mismo oír que escuchar. Cuando trabajamos la expresión oral, debemos indirectamente incidir en la comprensión oral. Es un problema que sigue preocupándome actualmente porque la mayoría de mi entorno, siendo honesta, no saben. Creo que nuestra generación tiene un serio problema sobre saber escuchar. Nos ceñimos a nuestro propio diálogo, a nuestros argumentos y damos por hecho que solo lo nuestro es lo válido. Y así de extremistas son las generaciones que nos acompañan… Por eso mismo, en un futuro procuraré trabajar este hecho para que la sociedad sea un poco mejor y más abierta de mente cuando existe un conflicto por diferentes formas de pensar. 

Y tras este pequeño recordatorio, pasamos al bloque dos dedicado a la comunicación escrita: la lectura
Para comenzar este bloque me gustaría empezar hablando sobre una diferencia fundamental y que pocas veces nos hemos planteado: leer y descodificar. 
Con los diferentes métodos de aprender a leer, consideramos que los niños aprenden rapidísimo y de forma eficiente a edades tempranas. Sin embargo, lo que hacen realmente es descodificar. Es decir, pasan el código escrito al código oral. El tema de la lectura, es algo bastante más complejo.
Leer es comprender. Y esto es un hecho que ha ido evolucionando a lo largo de los años hasta llegar a ese consenso. Sabiendo esto, podemos comprender el nivel denotativo de la lectura.
Durante mi experiencia escolar, la lectura se basaba en lectura en voz alta con miedo a perderte por si decían tu nombre, acompañada, posteriormente, de una serie de preguntas sin sentido y totalmente evitables desde mi perspectiva actual. Hacían que considerara la lectura más que un disfrute, una imposición o castigo. Algo que comentamos en clase y me gustaría dejar reflejado en esta entrada, fue la siguiente cuestión: ¿por qué obligamos a los niños a seguir la lectura en voz alta de un compañero cuando la lectura silenciosa lleva otro ritmo? Aquí está gran parte del problema.

La lectura silenciosa y la lectura en voz alta son dos procesos totalmente diferentes bien desde su propio objetivo o desde el punto de vista fisiológico. 
La lectura silenciosa es la destinada completamente a la comprensión. Sin embargo, por otro lado, la lectura en voz alta se centra en que otros comprendan. Que lea uno de los compañeros y el resto escuche atentamente promueve y desarrolla otras destrezas y competencias. La cuestión está en saber hacerlo correctamente. Durante el acto lector, es imprescindible tener en cuenta una serie de aspectos que los trabajamos a la hora de realizar la actividad. No quiero volver a repetirme pero, no puedo dejar de lado uno que nunca trabajaron conmigo y que debe ser base cuando sea maestra: los niños deben prepararse la lectura en voz alta para entrenarse. No tiene ningún sentido elegir un alumno al azar y no permitirle un previo calentamiento para ver en qué debe ser más cauteloso y precavido. El objetivo, no es que los alumnos lean más rápido. El verdadero objetivo es que nuestros niños lean de forma eficaz. 

El acto lector utiliza diferentes procesos que como futuros maestros no podemos dejar apartados: comprensión, atención y memoria.
Como bien especifica la teoría, “el acto lector utiliza, a partir de la percepción del signo visual, los procesos de comprensión, atención y memoria, las tres actividades de la mente”.
En relación a los procesos, la atención es, desde mi punto de vista, de los más complicados. Supongo que mi experiencia con la misma me hace pensar así. Por eso, creo que cuando nos centremos en trabajar la atención tiene que ir acompañada de motivación. Nosotros, como futuros maestros, debemos saber los gustos de nuestro alumnado. Hay que entrenarla con todos los factores a nuestro favor.
En cuanto a la memoria, hay que tener en cuenta cómo queremos trabajarla, a corto, medio o largo plazo. Y enfocar las actividades de diferente forma según el objetivo final ya que, la memoria a corto plazo nos sirve para aspectos significativos que vamos extrayendo mientras leemos. A medio plazo establecemos relaciones y, a largo plazo, hacemos inferencias. Las inferencias son un regalo que nos transmite la lectura. Sacar una consecuencia de leer algo. Y que otra persona no coincida contigo. Cuánto por descubrir… 
Finalmente, la comprensión acompaña todos estos factores unidos a las inferencias. Si hay comprensión, habremos realizado una lectura silenciosa adecuada.

Durante este bloque realizamos la actividad de preparar una lectura, la realización de la misma y el momento de después de realizarla. En la realización de la misma aprendí gran cantidad de conceptos y formas de trabajar la lectura que nunca se me habían planteado así. Una que me marcó fue como nuestra tutora Irune nos remarcó que un texto literario es para leerlo de forma silenciosa, para su disfrute. Que preferiblemente utilicemos de otro tipo para lectura en voz alta y su posterior trabajo. Además, en este proceso también pensaba bastante sobre los métodos de aprendizaje a la lectura… Cómo me enseñaron a mí, cómo ha evolucionado y cómo debemos enseñar a leer nosotros. Método de base mixta, no debo olvidarlo. 
Para hacer una pequeña síntesis, me quedo con la comparación que realizamos en clase y tanto me gustó. El acto lector podemos compararlo con un partido de baloncesto. Si queremos mejorar en nuestra técnica, tenemos que entrenar. No solo uno de los aspectos sino todas las microhabilidades que me llevarán a alcanzar ese fin. Si no se entrenan la atención, memoria y habilidad visual entre otras, nuestra lectura estará estancada y no gozaremos del privilegio de sentir lo que supone un buen libro, texto, o un simple fragmento.

Me gustaría comentar sobre este bloque que, la forma de llevarlo a cabo descubriendo actividades nuevas divertidas y enriquecedoras para el aprendizaje, fue todo un acierto. Me encantó.

Siguiendo la línea de comunicación escrita, nos adentramos en la escritura.Para el desarrollo de la misma en un aula de primaria, podemos sacar dos reflexiones en clave como bien nos recuerda la teoría:

·      Aprender a escribir es aprender a usar la lengua en una gran diversidad de situaciones.
·    La escuela ofrece, o debería ofrecer, una gran diversidad de situaciones de uso de la lengua escrita a lo largo de la escolaridad, algunas de ellas de gran complejidad.

Al adentrarnos en este bloque, asimilé correctamente conceptos que creía conocer pero realmente no terminaba de encajar. El primero de ellos fue la diferencia entre grafomotricidad y escritura. Al ser estudiante de magisterio, inevitablemente estás en contacto con colegios, lees noticias relacionadas con la educación, libros… Me gustaría para no volver a confundirlo, dejarlo escrito en este blog. La grafomotricidad hace referencia a la motricidad aplicada al trazo de las letras mientras que, por otro lado, la escritura es la codificación de símbolos gráficos con intención comunicativa.
En este proceso de comunicarnos de forma escrita, están implicadas la ruta fonológica y la ruta ortográfica.
En la primera de ellas, la fonológica, se activan las reglas de conversación entre fonema y grafema. En una copia esto no ocurre puesto que la persona no codifica, percibe la palabra/letra como un gráfico sin sonido.
En la segunda, la ruta ortográfica, se activa la información léxica, es decir, la palabra total. Se generan así tres tipos de información: semántica, fonológica y ortográfica.

En este punto de la teoría, se generó un gran revuelo por los términos fonema y grafema. La mayoría de nosotros asociaba los fonemas a lo oral, y consecuentemente, a los sonidos. Por otro lado, relacionábamos grafema con escrito y letra. Nuestra tutora nos dio una pequeña lección como filóloga que es, relacionándolo con significante y significado. Sigo pensando que es algo abstracto de comprender, pero me ha quedado claro que fonema y sonido no son lo mismo. Los grafemas y sonidos hacen referencia al significante mientras que el fonema, al significado. 

He descubierto todo lo que implica el proceso de la escritura. En primaria, normalmente llegan con una base adquirida por lo que no somos conscientes de todo el trabajo que hay detrás. Con este bloque, he podido hacerme una idea. Por otro lado, creo que en infantil trabajan la escritura sin preguntarse el porqué. Sin embargo, al llegar a primaria, la mayoría comienzan a cuestionar por qué es tan importante trabajarla. Y más hoy en día con un mundo digitalizado.

Siguiendo este argumento, la actividad correspondiente al tema de la escritura fue relacionada a lo que acabo de mencionar. Debíamos organizar un copiado para alumnos de diferentes edades y argumentarles por qué es tan importante tener una buena caligrafía. Pensando en el momento evolutivo en el que se situaba cada uno y mediante pequeñas ideas que me iban surgiendo e iba hilando, pude pensar algo razonable para ellos. Aun así, pienso que en el colegio normalmente no tenemos tanto tiempo y dejamos pasar algo tan importante como explicarles la utilidad de un aprendizaje. Y así de desmotivados están los alumnos en las aulas… No quiero caer en esa dinámica porque conmigo, la llevaron a cabo. La escritura como aprendizaje obligatorio sin razón y la mayoría de las veces utilizada como castigo por hablar más de la cuenta en clase. Debemos enseñarlo no como penalización sino como herramienta útil en la vida. 
Una vez esté asentada la misma, tenemos que introducirles de lleno en la escritura de sus propios textos para trabajar la cohesión y que disfruten de sus creaciones. Y de las de los demás. Es idóneo que se compartan para aprender de otros y encender la motivación de alumnos que no hemos conseguido enganchar. No podemos olvidar en educación que los niños también tienen mucho que aportarnos. 
Finalmente, me gustaría destacar varios puntos de la escritura. El primero de ellos es que debemos entender que es un proceso, que requiere tiempo, trabajo y constancia. Que existen gran cantidad de procesos previos y posteriores para la mejora implicados, y que no podemos exigir rapidez ni forzar puesto que esto desembocará en un rechazo total por parte del alumno.
Y, por último, me gustaría hacer una mención a la evaluación. Creo que este apartado es el que más me ha costado durante esta asignatura y pienso que es porque nunca la realizaron como se debe conmigo y olvido los aspectos realmente significativos a evaluar mientras que me centro en los evaluados a mí durante mi etapa como alumna. Como he mencionado previamente, la caligrafía es un proceso por lo que no vale solo poner nota al resultado final. De hecho, esto no sirve para nada. Tenemos que observar detenidamente su recorrido de principio a fin teniendo en cuenta todos los aspectos que hay en la escritura y, finalmente, anotarlos. No hace falta una calificación numérica, con una rúbrica donde estén recogidos todos estos aspectos y podamos comentarla con el alumno, será suficiente. Así, la mejora se producirá y será real. 

Seguimos avanzando y llegamos al bloque 4. El sistema de la lengua: ortografía y semántica.
En este bloque he aprendido gran cantidad de conceptos significativos pero, sin duda alguna, me quedo con el regalo de descubrir numerosas actividades que hacen de la práctica de la ortografía algo lúdico y entretenido. Durante mi etapa escolar, no conocía nada más aparte de los dictados para trabajar la ortografía. Me gustaría pararme aquí y dejar remarcado lo inútil que pueden llegar a ser si no se realizan de forma adecuada y cómo pueden provocar un rechazo a la práctica de la escritura. En mi caso, ese fue el resultado. Tenían la ortografía como algo que se adquiere memorizando mientras que hoy en día se ha comprobado visto reflejado en alumnos que, este método, es inoperante. 
Otro aspecto de este bloque importante y que siempre dejamos apartado en las aulas es el de la semántica. Algo que di por hecho no sé exactamente en qué momento de mi desarrollo pero que no me vino nada mal recordar para llevarlo a cabo como futura maestra es que, la semántica, debe contextualizarse siempre. Así se aprenderá realmente y será más útil. 
Además, me gustaría reflejar en este punto la diferencia entre semiótica y semántica.
La primera de ellas hace referencia a la disciplina que estudia los símbolos. Por ejemplo: semáforo (significante). 
La segunda, es la disciplina que estudia los significados. En los colegios hacen un mal uso de la misma puesto que la llaman vocabulario mientras que, el vocabulario por su parte, hace referencia al conjunto de palabras o vocablos que constituyen una lengua.
Cuántas cosas tenemos que cambiar las generaciones que estamos a punto de entrar en colegios como futuros maestros…

Algo importante a comentar también es que la ortografía se presenta como un problema educativo por la forma en la que se enseña. Y además, por usarla como herramienta de penalización. Las bases fundamentales para el trabajo ortográfico son la atención, la memoria visual y el uso funcional de la escritura como bien está reflejado en la teoría del tema. Trabajemos esas bases y, usemos la motivación para alcanzar mejores objetivos. Hay que compartir los procesos y aprendizajes para que los niños sientan que su trabajo tiene un fin, que están aprendiendo algo y que es importante. Trabajos reflexivos, argumentativos, que se basen en el aprendizaje relacional… Deben aprender a ser críticos y, por tanto, usar el razonamiento crítico en la ortografía y semántica para una correcta elaboración de textos. 
Hay que dejar claro que las reglas son el medio del aprendizaje, no el fin. Por esto mismo, podemos ver reflejada en la teoría un apartado que es clave desde mi punto de vista: “la perfección ortográfica normativa suele adquirirse tarde, asimilada por la lectura y la observación, al margen de los manuales o tratados”. Por esto, cuando dudamos de una palabra la escribimos con las dos opciones y la que nuestro cerebro reconoce como válida es la que seleccionamos como tal. 

La realización de esta actividad me encantó y la disfruté bastante ya que sentí y vi realmente que las cosas se pueden hacer de forma diferente y aprendiendo. No solo enseñar profesor – alumno sino todos de todos. Compartiendo estrategias. Es todo cuestión de ganas y actitud. Como todo en la vida realmente.
Finalmente, enlazado con el sistema de la lengua llegamos al bloque 5: morfología y sintaxis.
Este tema era, como dejé reflejado en la actividad, el menos atractivo y más temido para mí. Siempre, siempre, siempre odié la sintaxis. Sim embargo esta vez, ha sido diferente. Tanto la parte teórica como la parte práctica. Creo, tras lo visto en el aula y mi experiencia personal que se le da demasiada importancia a esta parte cuando su contenido es tan escaso que no haría falta ni libro. Deberíamos centrarnos más en las cuatro destrezas mencionadas al principio del artículo.

Aun así, me gustaría dejar constancia de algunos aspectos significativos para poder recurrir a consultarlos siempre que tenga dudas. Como bien expresa la teoría del bloque 5, la gramática es parte del estudio general del lenguaje denominado Lingüística, dividido en cuatro niveles:


  • Nivel fonético – fonológico.
  • Nivel sintáctico – morfológico.
  • Nivel léxico – semántico.
  • Nivel pragmático


La morfología hace referencia a la forma y características de las diferentes clases de palabras, la sintaxis se centra en la oración. Tras las clases de explicación cada vez me queda más claro que, tanto la morfología como la sintaxis se analizan por separado pero deben tomarse en cuenta, como nos especifica la teoría, como dos unidades indesligables. 
Repasamos complementos y demás contenidos pero con lo que me quedo es con la didáctica de la sintaxis realizada por nuestra profesora. Con razonamiento lógico, todo cobraba sentido.

Durante la realización de esta actividad encontré numerosos recursos en internet que ojalá hubiese utilizado en mi aprendizaje ya que considero que son bastante útiles a la hora de reforzar y practicar. Además, encontramos gran cantidad de actividades lúdicas en la teoría que nos hacen ver que la sintaxis tiene un sentido además de analizar. Debemos enseñar a nuestro alumnado a construir oraciones de forma adecuada y, la sintaxis, también forma parte de ello. Creo sinceramente que deberían repartirse los tiempos en cuanto al análisis de forma tan teórica y aplicados. Así los niños verán realmente que lo que están trabajando tiene un sentido. 

CONCLUSIÓN


Tras esta síntesis y repaso de la materia trabajada durante el segundo semestre, solo me queda dar las gracias. Gracias por una lección tan enriquecedora, por mostrarnos que ser maestros es saber enseñar pero también ser un apasionado de la educación, de los niños y de mejorar el presente que vivimos. Ha sido una lección no solo de literatura y lengua castellana. Ha sido una lección de cómo ser un buen maestro y eso, es con lo que me quedo. Gracias por tanto y hasta la próxima. ¡¡Aquí nunca se para de aprender!!

BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA


  • Gesell, A., Ilg, F. L., Bates, L. Bullis, G. E. (1977) El niño de 10 a 16 años. (Edición revisada). España: Paidós.


  • Gesell, A., Ilg, F. L., Bates, L. Bullis, G. E. (1977) El niño de 6 a 10 años. (Edición revisada). España: Paidós.


  • Labajo, M. T. (n.d). Apuntes de didáctica de la lengua española, [en línea]. Centro Universitario La Salle. Disponible en: https://online.lasallecampus.es


  • Vilà, M. (2011).Seis criterios para enseñar lengua oral en la educación obligatoria, [en línea]. Centro Universitario La Salle. Disponible en: https://online.lasallecampus.es


  • Temas para la educación. (2011).  Revista digital para la enseñanza, [en línea]. Centro Universitario La Salle. Disponible en: https://online.lasallecampus.es


  • Jiménez, J. R. (2010) Evaluación de la competencia comunicativa, [en línea]. Centro Universitario La Salle. Disponible en: https://online.lasallecampus.es









  • Carrasco, C. (n.d). La importancia de aprender a escribir a mano,  [en línea]. Disponible en: http://www.usfq.edu.ec/publicaciones/para_el_aula/Documents/para_el_aula_17/pea_017_0004.pdf


  • Reconocer el sujeto I (n.d). Recuperado de: 


  • Sujeto y Predicado I (n.d). Recuperado de: 


  • Clases de palabras (n.d). Recuperado de:


  • Sintagmas (n.d). Recuperado de: 


  • El pronombre personal. (n.d). Recuperado de:


  • Crear oraciones. (n.d). Recuperado de:


  • ¿Masculino o femenino? (n.d). Recuperado de: 



  • Complementos del verbo. (n.d). Recuperado de:


  • Analizamos las palabras. (n.d). Recuperado de:


miércoles, 4 de abril de 2018

¿Qué pasaría si...? Corrección actividad bloque 1.

Literatura infantil ha dejado las expectativas especialmente altas. Ha sido, sin duda alguna, una asignatura para disfrutar. Lo que más me enorgullece de todo lo relacionado con la asignatura es que, gracias al hecho de haberme inmerso en ella y sus diferentes metodologías para llevarla a cabo de forma adecuada en el aula, mis futuros alumnos también van a disfrutarla. Estoy segura de ello.

Dejando a un lado la literatura, continuamos la aventura y nos abrimos paso a la Didáctica de la Lengua española. ¿Qué vamos a descubrir en esta asignatura?
Como se dice comúnmente, no se puede construir una casa por el tejado. Así pues, nuestro primer bloque nos introduce al lenguaje, lengua y comunicación oral.

Vamos a trabajar una propuesta de diálogo en el aula para trabajar la lengua oral. Tras darle diferentes enfoques, pensar bien qué me gustaría tratar con ellos para su desarrollo y qué tema considero relevante que los niños comenten alguna vez en su vida, he vuelto a guiarme por la experiencia y emoción. Son dos factores que siempre me han llevado a obtener buenos resultados por lo que, ¿por qué no probarlo?
Voy a ponerme en situación, a imaginarme en el aula con mis alumnos e intentar mediante el desarrollo de esta actividad, que pueda ser una verdadera puesta en práctica en un futuro próximo.



He seleccionado el curso de 6º de primaria. Aunque el desarrollo del lenguaje continúa hasta los diez o doce años, los aspectos más importantes se han adquirido en el momento del ingreso en la escolaridad. En esta etapa concretamente, los niños no presentan dificultades para comprender ni expresarse en forma descontextualizada. Son capaces de narrar historias inventadas, organizar una serie de acontecimientos pasados, darles un tratamiento lógico y explicarlos según las convenciones lingüísticas formales.

Además, en cuanto a la psicología evolutiva con el tema seleccionado, nos encontramos con alumnos que tienen una ensanchada conciencia. Es cierto que procuran buscar la aprobación de los demás, pero ya no muestran egocentrismo tan ingenuo y son capaces de considerar a sus mayores, incluso a sí mismos, con cierta objetividad. En circunstancias favorables, el niño de doce años resulta una excelente compañía para conversar.

Por otro lado, el tema, está expuesto más adelante. Para descubrirlo, solo hay que comenzar a leer…

Estamos en el colegio Salvador Dalí. Son las ocho y media de la mañana y los alumnos comenzarán a llegar pronto ya que las clases comienzan a las nueve. Hoy tenemos de nueve a once dos horas de lengua castellana. Cada quincena, organizamos normalmente los lunes un diálogo oral en gran grupo. Digo normalmente ya que a veces cambiamos de día. Todos los que trabajamos en el ámbito educativo sabemos que nunca podemos ser estrictamente organizados por los imprevistos que van surgiendo. Espero un poco y cuando quedan cinco minutos para que suene el timbre, voy a por mis alumnos.
Este año soy tutora de un grupo de niños de 6º de primaria. Somos 22 por lo que en el aula funcionamos bastante bien. Además, son unos alumnos excelentes en cuanto a compañerismo, se nota que la mayoría llevan juntos varios años y han primado los valores humanos a los académicos. Chapó por mis anteriores compañeros y compañeras.
Todos saben que hoy lunes toca diálogo. Están ansiosos por saber qué tema vamos a tratar, pero hasta que no estemos en situación, no se lo digo. Entramos a clase y el encargado de las persianas las sube, un grupo de alumnos se dispone a colocar la clase modo asamblea. Todos saben que es día de diálogo. En lo que estoy organizando la mesa, los alumnos ya están colocados en el suelo sentados con las piernas estiradas, otros con las rodillas flexionadas y veo diversas posiciones que, desde mi punto de vista parecen lo más incómodo del mundo pero que, para ellos, es la mejor. Dos alumnos me preocupan especialmente: Cristina y Manuel. En cuanto a Cristina no sé si es por timidez o porque aún no he conseguido seleccionar un tema que le interese realmente. El caso es que no participa. Manuel es todo lo contrario… No respeta, no escucha y habla continuamente para imponer su punto de vista. Hoy, ellos dos, son mis retos. Motivar a una y calmar al otro.

Dirijo la vista al frente y los veo a todos mirándome con los ojos expectantes esperando que les diga qué tema vamos a tratar. Me encanta. Me dirijo pues, a mi hueco que me han dejado en la asamblea. Esta vez ha sido Pablo el que se ha acordado. Comienzo a introducirles en el tema.


Buenos días, chicos. ¿Qué tal habéis pasado el fin de semana?

Esta pregunta nos llevará a un bien que se escuchará al unísono. No me quedo ahí. Para romper el hielo y crear un ambiente de comodidad y confianza, vuelvo a lanzar otra pregunta.

Bien, me alegro. ¿Alguien quiere contar un poco lo que ha hecho?

Aquí aparece Manuel, como siempre, repitiendo su “yo, yo, yo, por fi”. Le doy la palabra para que empecemos con buen pie.
Manuel cuenta que ha estado con sus abuelos pasando el fin de semana. Pone una cara risueña y no dice nada más. Parece que romper el hielo siempre da vergüenza, incluso a él. Entonces le pregunto, qué ha hecho con ellos. Y lanzo al resto del grupo la sugerencia de que pregunten a Manuel si están interesados. Empiezan a preguntarle y cada uno de los que participa expone algo personal sobre su fin de semana al anterior. Sin embargo, Cristina no participa.
Una vez conversados diez minutos sobre el fin de semana, voy desviando a mi clase.
Comento entonces, una nueva técnica que voy a introducir para promover el buen comportamiento de Manuel y la participación de Cristina.

Bueno chicos, me alegro mucho de que hayáis disfrutado e incluso compartido el fin de semana juntos algunos. Os voy a comentar unos cambios en la actividad, ¿de acuerdo? Vamos a introducir, en el diálogo, otro pequeño folio además del que tenéis para las anotaciones que no queréis olvidar durante el mismo.
En ese nuevo folio debéis escribir el nombre de algún compañero con bolígrafo azul y mostrárselo discretamente como señal de que piensas que debe participar. Por otro lado, podéis usar el lápiz para escribir el nombre de algún compañero que, desde vuestra perspectiva, debe relajarse y escuchar más activamente. Vais a ser vosotros mismos los responsables de que todo el grupo participe así que, por favor, procurad ser responsables.
Solo podéis utilizar la técnica del folio con un nombre, ¿de acuerdo? Ya sea para motivarlo o para recordarle que debe relajarse. Recuerdo, procurad ser discretos, no hace falta que os vea toda la clase levantando el folio. Con que lo vea a quien es dirigido, es más que suficiente. Después comentaremos de manera grupal si os ha parecido bien y habéis sido justos.
Esta nueva técnica la llevaremos a cabo a partir de la segunda mitad de clase, ¿de acuerdo? Yo os avisaré. Así evitaremos distracciones innecesarias y llevaremos a cabo un diálogo fluido y enriquecedor.

Una vez explicada y teniendo a mano vuestro segundo folio con lápiz y bolígrafo, os hago un recordatorio de las normas, ¿vale? Como están en el corcho de la parte final, procedo a leerlos:


  1. Debemos escuchar activamente a los compañeros. Así, el hilo de la conversación no lo pierdes y podrás realizar aportaciones interesantes.
  2. El respeto es fundamental para un diálogo eficiente.
  3. Debemos intervenir en las aportaciones de nuestros compañeros para observar diferentes puntos de vista.
  4. Procurad poneros en el lugar del otro. No todos tenemos la misma soltura en este tipo de actividades, seamos conscientes y ayudémonos unos a otros para mejorar.


Teniendo todo explicado ya, los pongo en situación real.

-       Ahora vamos a comenzar la actividad, ¿de acuerdo? Como ya sabéis, el respeto al hablar y escuchar es indispensable, sino no vamos a disfrutar la actividad como se merece. Por otro lado, vamos también a incluir una novedad hoy y va a basarse en un juego de rol. Cuando lleguemos al momento os explicaré más detalladamente. Recordad que podéis tener un folio para escribir y hacer anotaciones sobre los comentarios del resto de compañeros para que no se os olvide y así las comentemos todas, a ver por dónde nos va llevando la conversación.
No quiero entretenerme más, así que aquí os comento el tema:
¿Podría un alumno con discapacidad motora estar en este colegio? ¿Y en esta clase?
Entendemos discapacidad motora aquella que impone limitaciones a una persona a la hora de realizar actividades propias a su edad. Por ejemplo, chicos: personas en silla de ruedas, personas que les falta un brazo, una pierna… Son alguno de los ejemplos de personas con discapacidad motora.

Comienzan la mayoría a escribir en sus papeles lo que consideran relacionado y relevante a lo que acabo de decir. Otros miran al horizonte como si estuviesen pensando profundamente en cómo abarcar este tema. Otros se miran entre ellos diciendo directamente que sí, pues claro. Veo, en definitiva, de todo. Me fijo especialmente en Cristina y Manolo. Ella no escribe nada, solo mira de reojo al resto. Manolo ya está comentándolo con Juan el compañero de al lado. No hay manera.

Posteriormente, empiezan a dialogar en gran grupo y aportar sus opiniones, todos parecen trabajar sorprendentemente bien incluso Manuel, parece que la técnica del folio le ha intimidado un poco. Sin embargo, Cristina, a pesar de que está pendiente de lo que sus compañeros aportan, sigue sin lanzarse a hablar. Entonces Clara, una compañera que ya ha hablado varias veces y está a su lado, le muestra el folio con su nombre escrito con bolígrafo azul motivándola a hablar. Muy bien hecho por parte de Clara, justa y discreta. Cristina me mira por si no me he dado cuenta, pero sabe que ahora debe hablar.
Los alumnos están comentando que sí, que no habría ningún problema porque el colegio tiene rampas y ascensores, entonces Cristina levanta la mano e interviene.

Es cierto, pero ¿qué ocurriría con la asignatura de educación física para ese alumno?

Todos se quedan en silencio. Ninguno se lo había planteado anteriormente. Todos hablan de rampas y accesibilidad física. En este momento veo cómo algunos comienzan a escribir en los papeles de anotaciones, otros no saben cómo contestar a eso y esperan respuestas para reelaborar sus ideas previas…

Muy buena pregunta, Cristina. ¿Qué pensáis, chicos?

La felicito, y parece satisfecha. Creo que este tipo de reconocimientos le llevan a querer participar de forma más activa.
En este momento, Manuel con lo bien que se estaba comportando suelta un comentario inapropiado:

Pues yo creo que no pasaría nada, ese niño se queda sin hacer educación física y listo.

Inmediatamente Manuel recibe la visión de tres folios alzados con su nombre a lápiz. Él también me mira por si, con suerte, no me he dado cuenta. Agacha la cabeza dándose cuenta de que esa aportación era innecesaria puesto que no ha sido realizada correctamente y se corrige el mismo.

Perdón, y gracias por la llamada de atención. Lo que quiero decir es que creo que ese niño no podría realizar la asignatura por sus limitaciones. Y puede que, si la realizase, nuestra clase no podría hacer las actividades que ahora hacemos.

Todos vuelven a pensar, se ha llevado a otro punto de vista la conversación y me encanta. Por eso mismo, decido participar un poco y lanzar varias preguntas de andamiaje:

    •          ¿Qué soluciones podríamos darle a esta situación?
    •         ¿Qué otras limitaciones puede encontrarse este alumno en su vida diaria?
    •     ¿Conocéis a alguien cercano con esta discapacidad? ¿Cómo creéis que puede sentirse cuando solo existen barreras a su alrededor?
    •        ¿Os gustaría tras lo comentado, vivir la experiencia de tener un alumno con discapacidad motora en el aula? ¿Por qué?




La dinámica de los folios ha funcionado sorprendentemente bien. Creo que el tema con el que he insertado esta técnica ha provocado que los alumnos estén más atentos al mismo y su sensibilidad al tratarlo. No han estado tan pendientes de quién escribe el nombre de quién.  Hay que tener cuidado con esto y en el momento en el que se excedan avisarlos de que no están realizándolo correctamente. Los niños son más capaces de lo que creemos. Me encantaría llevar a cabo una conversación así para aprender de ellos. Su inocencia, en la mayoría de las veces, nos genera nuevos puntos de vista que habíamos descartado desde un principio.

Finalmente, les comento para finalizar la actividad del diálogo que se pongan en grupos de cuatro personas en los que a uno de ellos les falte una o las dos extremidades. Este sería el juego de rol.  Deben mostrar a sus compañeros cómo sería una actividad cotidiana. Pretendo con esto, tras lo hablado en clase, que vean la realidad de estas situaciones y si sus aportaciones eran acordes a ella. Finalmente volveremos al modo asamblea para hacer una reflexión grupal sobre cada una de las actuaciones. En este punto lo que quiero es que, tras lo dialogado y experimentado con el juego de rol, los alumnos voluntariamente expresen cómo se ha sentido, qué les ha llamado la atención, qué consideran relevante… En definitiva, quiero saber qué han experimentado durante la clase de hoy.

En cuanto a la evaluación, considero que no debe haber una calificación cuantitativa, puesto que el objetivo que se persigue es que los niños desarrollen el interés y el gusto por hablar e interactuar. En ningún momento se buscará que esta actividad sea una carga académica más para el alumno, sino todo lo contrario; se buscará que el niño disfrute mientras participa. Por esto, mediante la observación y la anotación por parte del maestro sobre referencias o peculiaridades que consideremos relevantes, además de los intercambios orales que se produzcan en clase durante la dinámica, se llevará a cabo la evaluación. Estas evaluaciones, según su resultado, finalizarán con un apto o no apto junto a diversas observaciones y comentarios siempre enfocados a la mejora del alumno.

Para ello, dispondré de una rúbrica para evaluar a los alumnos de la siguiente manera:
  


Excelente

Bien

Regular

Poco

Respeta el turno de palabra de sus compañeros





Participa en el diálogo





Escucha activamente





Tiene un buen comportamiento en el aula





Realiza una actividad satisfactoria






Tendremos además en cuenta otros aspectos relevantes mediante esta otra rúbrica que me ha parecido bastante útil para lo que estamos trabajando:




Además, al finalizar la actividad les pediré a los alumnos que rellenen esa misma rúbrica a modo de autoevaluación. Será, por tanto, de la siguiente manera:
  


Excelente

Bien

Regular

Poco

Respeto el turno de palabra de mis compañeros





Participo en el diálogo





Escucho activamente





Tengo un buen comportamiento en el aula





Realizo una actividad satisfactoria















Como he mencionado previamente, he encontrado gracias a los blogs de mis compañeros otra rúbrica con aspectos necesarios a tener en cuenta por parte del alumnado por lo que considero que deberán, además de rellenar la correspondiente al comportamiento y normas, completar la que evalúa realmente su actividad.



Finalmente, todos comentaremos la actividad en grupo para observar percepciones generales, comentarios del alumnado y así siempre mejorar para la siguiente.

Por último, en cuanto a mí, pondré por escrito los fallos que he ido observando y las mejoras que podrían realizarse para futuras sesiones. Además, me cuestionaré con preguntas del tipo: 
  • ¿Ha sido apropiado el tema seleccionado?
  • ¿Han reaccionado bien los alumnos a la técnica del folio?
  • ¿El interés generado y participación, han sido adecuados?
  • ¿Qué me ha faltado en esta sesión? ¿De qué podría prescindir en la próxima?


Y así, reflexionar yo misma para ejecutar la próxima actividad mejor aún para un desarrollo correcto de mi alumnado en cuanto a la lengua oral.

Conclusión

La realización de esta actividad me ha motivado e incentivado bastante a querer mejorar este aspecto. En un primer momento seleccionar el tema, como ya me ha ocurrido varias veces con otras elecciones, me ha supuesto un gran esfuerzo. Siempre siento mucho miedo a no estar a la altura de mi alumnado. Seleccionar un tema supone conocerlos e intentar que no sea algo aburrido, la motivación en la educación es indispensable. Guiándome por mis prácticas, por mi experiencia personal y por lo que me ha movido por dentro, así ha sido el resultado.
Cuando era alumna nunca se trabajó el lenguaje oral en el aula. Es una carencia que aún me duele ya que me hubiese evitado cantidad de situaciones embarazosas. Mis alumnos no van a tener que pasar por eso, o por lo menos, tendrán estrategias asimiladas inconscientemente para llevarlas a cabo.

He decidido realizar la actividad como si me introdujese de lleno en mi futura aula puesto que es así como lo he sentido al leer la actividad. Me veía en el aula, con esos dos alumnos que son retos educativos para cualquier futuro maestro, y me veía aplicando lo aprendido en este tema. El hecho de diferenciar diálogo y debate me ha generado especial dificultad. En un principio, mi actividad parecía más un debate que un diálogo por lo que me decanté por reelaborarla y hacerla como es un diálogo, con los niños hablando, puesto que así se aprende a hablar, junto a la maestra mediando y la escuela escuchando, como bien dice Mari Carmen Díez.
He descubierto mediante esta actividad la dificultad de organizar una dinámica de este tipo y, además, de cómo solucionar problemas con alumnos como el que se nos exige en esta actividad. En cuanto a cómo trabajarlo he investigado y pedido opiniones. Aun así, ninguna me convencía. Sin embargo, no sé por qué me vino a la cabeza esta idea que consideré efectiva y que podía funcionar. Por tanto, he decidido realizar la técnica del folio puesto que, desde mi punto de vista, otorgar responsabilidad al alumnado siempre trae beneficios. Rompemos la barrera de alumno – maestro ya que no siempre es el docente el que regaña o corrige y, por otro lado, los alumnos son críticos y responsables. ¿No son aspectos necesarios para un futuro? ¿Y no es la educación, futuro? Desde mi firme opinión, por supuesto que sí.


BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA:

  • Gesell, A., Ilg, F. L., Bates, L. Bullis, G. E. (1977) El niño de 10 a 16 años. (Edición revisada). España: Paidós.


  • Labajo, M. T. (n.d). Apuntes de didáctica de la lengua española, [en línea]. Centro Universitario La Salle. Disponible en: https://online.lasallecampus.es


  • Vilà, M. (2011). Seis criterios para enseñar lengua oral en la educación obligatoria, [en línea]. Centro Universitario La Salle. Disponible en: https://online.lasallecampus.es


  • Temas para la educación. (2011).  Revista digital para la enseñanza, [en línea]. Centro Universitario La Salle. Disponible en: https://online.lasallecampus.es


  • Jiménez, J. R. (2010) Evaluación de la competencia comunicativa, [en línea]. Centro Universitario La Salle. Disponible en: https://online.lasallecampus.es